Monitoraje
Monitores de escenario para que el artista se oiga
El público oye el frontal; el que canta oye lo que le devuelve el escenario. Si esa mezcla está mal, la actuación se desafina aunque en el patio de butacas suene perfecto.
- Formato
- Cuñas de suelo
- Envíos
- Independientes por músico
- Ajuste
- Prueba de sonido incluida
- Zona
- Sevilla y provincia
Qué es el monitoraje
El sonido que nunca oye el público
Las cajas frontales apuntan al público, así que en el escenario llega poco y tarde. El monitor devuelve al artista lo que necesita oír para tocar y cantar afinado.
Un monitor de escenario —también llamado cuña o wedge— es un altavoz inclinado que se coloca en el suelo apuntando al músico. Le devuelve una mezcla distinta a la del público: normalmente más voz propia, algo de instrumento de referencia y poco de todo lo demás. En un directo con varios músicos suele haber varios envíos independientes, uno por posición, porque el guitarrista y el cantante necesitan oír cosas diferentes.
Cuándo hace falta
- Cualquier grupo en directo, por pequeño que sea. Sin monitores, el cantante se guía por lo que rebota de la pared del fondo, y eso llega tarde.
- Flamenco: cante, guitarra y palmas se pisan mucho, y el compás depende de que todos oigan lo mismo. Ver sonido para flamenco.
- Coros, solistas y actuaciones con pista, donde hay que seguir una base.
- Cabinas de DJ, donde el monitor de cabina cumple la misma función: oír lo que se está mezclando sin depender del retardo del frontal.
Qué pasa si no lo hay
La actuación se descuadra. El cantante fuerza porque no se oye, el guitarrista sube el amplificador, el batería toca más fuerte y en tres temas el escenario es un caos que además se cuela por todos los micrófonos. Un par de cuñas bien ajustadas evitan eso, y cuestan mucho menos que arreglar un directo estropeado.
Formatos
Tipos de monitoraje
Cuñas de suelo
El formato clásico: robusto, potente y sin nada que se conecte al músico. Es lo que casi todos los grupos esperan encontrar.
Envíos independientes
Cada posición del escenario con su mezcla propia. Cuantos más envíos, más fino se afina el monitoraje y menos volumen general hace falta.
Monitor de cabina de DJ
Una cuña apuntando al DJ para que mezcle con referencia, sin el retraso del sistema frontal.
Sidefill
Cajas laterales que refuerzan el escenario completo. Útiles en escenarios anchos y en formaciones grandes.
Control desde la mesa de sala
Con una consola digital se gestionan los envíos desde el control, y en montajes grandes se puede montar consola de monitores aparte.
Ajuste contra acoples
Cada cuña se ecualiza contra el micrófono que tiene delante, que es donde se produce el pitido si no se hace bien.
Cuántos
Cuántas cuñas y cuántos envíos necesita tu escenario
Se cuentan posiciones, no músicos: dos coristas que están juntas comparten cuña sin problema, mientras que el batería, aunque esté solo, necesita la suya y bastante nivel. Como referencia:
- Solista o dúo acústico: una o dos cuñas, un solo envío puede bastar.
- Grupo de cuatro o cinco: tres o cuatro cuñas y, a ser posible, tres envíos distintos.
- Cuadro flamenco: cuñas para cante, guitarra y baile, con mezclas muy distintas entre sí.
- Formaciones grandes: cuñas por posición más sidefill, y consola de monitores dedicada.
El rider manda
Si el grupo ha mandado rider, ahí viene el número de envíos y qué quiere oír cada uno. Es la información más útil que nos puedes pasar y evita discusiones el día del bolo. Si no lo entiendes, aquí explicamos cómo leer un rider técnico sin ser técnico.
Monitores e in-ear
La monitorización personal in-ear resuelve el problema de raíz —el escenario queda en silencio y cada músico oye su mezcla—, pero exige que el grupo esté acostumbrado y que haya canales suficientes. Cuando el montaje lo pide, se plantea; para la mayoría de directos de formato medio en Sevilla, cuñas bien ajustadas siguen siendo la respuesta correcta.
Cómo trabajamos
De la formación a la prueba de sonido
Nos pasas la formación o el rider
Cuántos músicos, qué toca cada uno y si el grupo tiene preferencias de monitoraje.
Preparamos envíos y cuñas
Con los canales de mesa necesarios y el cableado de escenario etiquetado por posición.
Montamos y cableamos con tiempo
El escenario se monta antes de que llegue el grupo, con las líneas puestas y probadas.
Prueba de sonido por posiciones
Se ajusta cada envío con el músico en su sitio, no de oído desde el control.
Ajuste fino en el primer tema
Con técnico, los primeros minutos sirven para corregir lo que solo se ve con el escenario lleno.
Material que va con esto
Un escenario completo
El monitoraje es una pieza dentro del montaje de directo. Estas son las demás.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre el monitoraje
¿Puedo montar un directo sin monitores?
Puedes, pero saldrá mal salvo que sea un solista con guitarra a volumen bajo en una sala pequeña. En cuanto hay batería o el frontal sube, el escenario se queda sin referencia y la actuación se resiente.
¿Cuántos envíos distintos hacen falta?
Con tres se cubre la mayoría de grupos de formato medio: voz principal, instrumentos y batería. Si el rider pide más, se monta con más, y para eso conviene una consola digital.
¿Los monitores acoplan?
Pueden, porque apuntan justo a un micrófono. Se evita con la ecualización de cada cuña, con micrófonos de patrón adecuado y con niveles razonables. Lo explicamos en cómo evitar acoples.
¿Sirve un altavoz normal como monitor?
En un apuro, tumbado y apuntando al músico, algo hace. Pero una cuña está diseñada con el ángulo y la respuesta adecuados para esa función, y la diferencia se nota sobre todo en cuánto se puede subir sin que pite.
¿Va incluido el técnico?
Se cotiza aparte, como en todos nuestros montajes. En un directo con varios envíos lo recomendamos con firmeza, porque el monitoraje se ajusta durante la actuación y no solo antes. Puedes verlo en sonido con técnico.
¿Tienes un directo en Sevilla?
Mándanos la formación o el rider y preparamos el escenario completo: monitores, líneas y microfonía.
