Sevilla · Feria
Cómo sonorizar una caseta de Feria sin morir en el intento
Una caseta es una carpa de lona con vecinos a tres metros, ruido de fondo constante y un público que canta. Es uno de los montajes más difíciles del año.
El problema
Todo lo que hace difícil una caseta, a la vez
Una caseta reúne casi todos los problemas acústicos posibles en pocos metros. La lona no aísla nada: lo que suena dentro se oye fuera y lo de la caseta de al lado se oye dentro. El techo es bajo y plano, así que el sonido rebota entre lona y albero. El ruido de fondo es altísimo, porque hay gente hablando, palmas, cante y otras cuatro casetas alrededor. Y el público está de pie, muy cerca del sistema y repartido a lo largo de un espacio estrecho y profundo.
Por si fuera poco, hay límites de volumen, hay vecinos que descansan y hay un horario. El resultado es que subir el volumen —la reacción instintiva— es casi siempre la peor decisión posible.
El objetivo real
No es que suene fuerte: es que se oiga igual desde la entrada hasta el fondo, con un nivel que permita hablar en las mesas y que no se dispare hacia la calle. Eso se consigue con reparto y colocación, no con potencia.
El montaje
Cómo se resuelve en la práctica
Repartir en varios puntos pequeños
En vez de dos cajas grandes al fondo, cuatro o seis cajas pequeñas repartidas a lo largo de la caseta, a bajo nivel. Iguala la cobertura, baja el nivel máximo y reduce muchísimo lo que sale por la lona.
Colocar alto y apuntando hacia abajo
Los altavoces a la altura de las cabezas se los come la primera fila. Elevados y con inclinación hacia el público cubren mucho mejor y evitan disparar hacia la lona lateral.
Controlar los graves
Los graves atraviesan la lona y llegan a las casas. Se usa el subgrave justo, colocado en el suelo y orientado hacia el interior, nunca apuntando a la calle o al vecino.
Separar zona de baile y zona de mesas
Aunque la caseta sea pequeña, orientar el refuerzo hacia la pista y dejar la zona de mesas con menos nivel permite que la gente aguante toda la noche sin irse.
Prever la microfonía
En casi todas las casetas hay actuación, presentación o alguien cantando. Un par de micrófonos con su canal preparado evita el clásico «pásame el del karaoke» a las dos de la mañana.
Cablear pensando en el albero
Todo el cableado protegido y fuera de paso. En una caseta llena, un cable suelto es un accidente y un corte de música garantizado.
Normativa
Lo que el Real y el ayuntamiento pueden exigir
Aviso. Este artículo es orientativo y divulgativo. No es asesoramiento jurídico. Las obligaciones concretas dependen del municipio, del tipo de actividad y de cada expediente, así que antes de cerrar nada consulta la ordenanza de tu ayuntamiento o pregunta directamente en el área que tramita el permiso.
Las condiciones de una caseta dependen de la regulación que cada ayuntamiento aprueba para su feria y del reglamento del recinto. Puede haber límites de emisión, horarios de música, condiciones de instalación eléctrica y, en muchos casos, exigencia de limitador.
Lo práctico es preguntar a la comisión de la caseta o al ayuntamiento antes de montar, porque son condiciones que se conocen de antemano y que cambian el planteamiento técnico. Si hay limitador, el sistema no se dimensiona por potencia máxima sino por el techo real disponible, y ahí el reparto en varios puntos vuelve a ser la mejor herramienta: la misma sensación de sonido con menos nivel en el punto de medida.
El marco general de ruido, con sus tres capas de norma, está explicado en normativa de ruido para eventos. Y si la caseta o el recinto son de una feria de pueblo con actividad en la vía pública, conviene mirar también permisos para eventos en la calle.
Logística
Las particularidades de montar en el Real
Ventanas de montaje muy estrictas
El acceso de vehículos al recinto está regulado y concentrado en unos días y unas horas concretas. Si pierdes tu ventana, no hay una segunda.
Albero y polvo
El material sufre. Se protege, se eleva del suelo lo que se puede y se prevé limpieza. No es una queja: es una partida de tiempo real.
Corriente compartida
La caseta alimenta cocina, barra, luces y sonido de la misma instalación. Conviene que el sonido tenga su línea: cómo se calcula está en esta guía de consumos.
Calor
En una caseta cerrada con gente, la temperatura sube mucho. Los equipos necesitan ventilación y no pueden quedar encerrados detrás de una cortina.
Toda la semana bloqueada
El material no vuelve al almacén hasta que termina la feria. Por eso se reserva con mucha antelación: lo explicamos en esta guía de plazos.
Recogida al cierre
El desmontaje también tiene su ventana horaria y su cola de vehículos. Conviene tenerlo previsto en el presupuesto desde el principio.
Sigue leyendo
Enlaces relacionados
Preguntas frecuentes
Dudas sobre casetas
¿Cuántos altavoces necesita una caseta?
Más de los que la gente cree, pero más pequeños. El criterio no es potencia sino reparto: varios puntos a lo largo de la caseta suenan mejor y molestan menos que dos cajas grandes al fondo.
¿Hace falta subgrave en una caseta?
Si va a haber baile, sí, pero con moderación y bien orientado. Los graves son lo que más se escapa por la lona y lo que más quejas genera fuera.
¿Se puede tener sevillanas y luego música de baile con el mismo equipo?
Sí. Lo que cambia es el ajuste y el nivel, no el material. Tener un canal de micrófonos preparado desde el principio facilita muchísimo la transición entre bloques.
¿Cuándo hay que reservar el sonido de la caseta?
Con mucha antelación. El material queda bloqueado toda la semana de feria, así que la disponibilidad se agota mucho antes que en cualquier otra fecha del año.
¿Podéis montar antes del alumbrao?
Sí, y es lo habitual. El montaje se hace dentro de la ventana de acceso al recinto, que está regulada y es limitada, así que se planifica con la comisión de la caseta.
¿Caseta este año?
Cuéntanos el tamaño y qué se va a hacer dentro y preparamos el montaje completo.
